Rami Alqhai + Josetxu Obregón + Enrique Solinís

Músicos
Rami Alqhaiviola da gamba| Josetxu Obregónvioloncello| Enrique Soliníscuerda pulsada
Escucha a Rami Alqhai + Josetxu Obregón + Enrique Solinís
Rami Alqhai Sevilla, 1980. Solista de viola da gamba. A los 11 años hizo su primer concierto de rock. Ahora está empeñado en hacer que la Música Antigua tenga una difusión acorde a su importancia histórica. Siempre pensó que la viola da gamba fue un instrumento espectacular y por ello realiza un gran trabajo de interpretación solística, búsqueda de repertorios y técnicas más complejas de las mantenidas hoy día. La viola da gamba debe ser un instrumento actual y no una mera recomposición. Especialista en Barroco Europeo y Renacimiento Español. Ha colaborado con las formaciones más prestigiosas nacionales y extranjeras y ha actuado en numerosas salas de conciertos de primer nivel. Es miembro de Accademia del Piacere. Después formar su criterio y técnica durante años ha creado junto a Fahmi Alqhai el sello discográfico ALQHAI & ALQHAI (www.alqhai.com). Como solista grabará en 2011 las sonatas de Bach para viola da gamba y clave.
Josetxu Obregón Bilbao. Profesor del Real CSM de Madrid. Galardonado con más de 11 premios en concursos nacionales e internacionales, se especializa en interpretación histórica. Cursa estudios superiores y de postgrado en cello, música de cámara y dirección orquestal en España, Alemania y Holanda, estudiando cello barroco en el Koninklijk Conservatorium (La Haya), con Anner Bijlsma, Marcio Carneiro, Lluís Claret, Marien van Staalen, Ferenc Rados… y en música antigua con Jaap ter Linden, Lucia Swarts, Balazs Mate… Ofrece recitales en trece países europeos, USA, México, Japón y China. Actúa de solista con orquesta en España, Portugal, Holanda, Inglaterra y Alemania. Formó parte del Royal Concertgebouw Orchestra y Rotterdam Philharmonic Orkest. Cello solista de EUBO-Orquesta Barroca de la Unión Europea, L’Arpeggiata y Orchestra Age of Enlightment. Comparte escenario con Christina Pluhar, Lars Ulrich Mortensen, Maggie Faultless… Graba el triple concierto de Beethoven, un CD de Oreste Camarca y para Obsidian (Inglaterra), Verso, Arsis, RTVE, Cuatro, Antena 3, NPS Radio 3 (Holanda) y TV Macedonia.
Enrique Solinís Bilbao. Estudia en el Conservatorio J. C. Arriaga de Bilbao y en la Escola Superior de Música de Catalunya. Postgrado de Concertista Cum Laude de las manos del insigne José Tomás. Premios en concursos internacionales de guitarra como el de Comillas, el Ataulfo Argenta o el Andrés Segovia. Desarrolla su carrera como solista clásico, que compagina con una intensa actividad dentro de la música antigua siendo requerido en su faceta de solista y de continuista, en formaciones como Hesperion XXI, Le Concert de Nations y la Capella Reial de Catalunya dirigidos por Jordi Savall, Concerto Vocale y Akademie for Alte Musik dirigido por René Jacobs, Le Concert D´astrée dirigido por Emmanuelle Haim, etc. Participa en festivales internacionales y actúa en salas como el Carnegie Hall (Nueva York), Koncerthaus (Berlín), Champs Elysées (París), Theater an der Wien (Viena) o Barbican Center (Londres), formando parte de prestigiosos grupos de cámara y orquestas como The Rare Fruits Council, Ensemble Elyma, Forma Antiqva, Laberintos Ingeniosos… Es fundador y director del grupo Euskal barrokensemble.
Presentación
Enemigos íntimos, la viola da gamba y elvioloncello lucharon por los favores de artistas y público en el campo de batalla de la música del Siglo de las Luces; la una representaba el mundo íntimo, refinado y algo cínico de los viejos salones de la aristocracia francesa; el otro, la pujanza de la música italiana, el poder arrollador de la burguesía, la extraversión de la ópera. Nuestros músicos retomarán ese viejo y amistoso duelo con la cuerda pulsada como testigo: la viole nos ofrecerá las últimas obras maestras de su crepúsculo y el cello las primeras de su largo camino triunfante; nosotros seremos los árbitros del juicio de la Historia.
Programa
Batalla y diálogo de arcos
| Acordes
ANDREA FALCONIERI (1586-1656)
Folias
CHRISTOPHER SIMPSON (ca.1602 y 1606-1669)
Ground
GIUSEPPE JACCHINI (1670-1727), Sonata en la menor
Allegro - Adagio - Prestissimo - Adagio
GASPAR SANZ (1640-1710)
Marionas, Canarios y otras danzas
FRANÇOIS COUPERIN (1668-1733 )
Suite
ANTONIO VIVALDI (1678-1741)
Sonata en la menor para cello y continuo RV43
ADREAS LIDEL (ca. 1740-ca. 1789)
Sonata en re mayor
MARIN MARAIS (1656-1728) / ARCANGELO CORELLI (1653-1713)
Folias
Notas al programa
Del mismo modo que en los años de los pelotazos urbanísticos muy pocos vaticinaron la crisis inexorablemente próxima, en 1788 ni un solo europeo habría sido capaz de predecir el colapso inminente del Ancien Régime, el cataclismo político que arrasaría el milenario sistema feudal. Sin embargo un aficionado a la música suficientemente observador sí habría detectado décadas antes un signo inequívoco de la decadencia de la aristocracia: el declive de la viola da gamba ante el violonchelo.
En 1740 Hubert Le Blanc publicaba su Défense de la basse de viole contre les entréprises du violon et les prétensions du violoncel. Enemigos íntimos, viole yvioloncel luchaban aún por los favores de artistas y público. La primera, de sonido dulce y resonante, representaba el mundo íntimo, sofisticado y algo cínico de los viejos salones de la aristocracia francesa, en los que los nobles –y muchos burgueses que pretendían tal condición– se afanaban por imitar el gusto de la corte de Versalles haciendo sonar las piezas de Marin Marais, el músico de cámara del Rey: suites de danzas de salón, estilizadas, preñadas de detalles sutiles, siempre iguales y siempre diferentes.
Pero hasta la propia Francia había llegado ya el veneno de la música italiana. La sonata invadía a la suite incluso en su terreno más sagrado (¡los mimísimos libros de viole de Marais!); en la ópera gala sucesivas querelles enfrentaban a los conservadores del estilo nacional contra los partidarios del italiano, estos al cabo burgueses hijos de la Ilustración. El violín y su hermano el violonchelo, de sonido potente, claro y penetrante, reinaban en ese nuevo mundo extravertido, progresista, innovador; desde Italia irradiaban su influjo a toda Europa, de Madrid a Varsovia, de Berlín a Londres. Donde antes sonaba Simpson ahora lo haría Corelli; Couperin sería cambiado por Vivaldi.
Nuestros músicos retomarán ese viejo y amistoso duelo, con la cuerda pulsada como privilegiado testigo; la viole nos ofrecerá las últimas obras maestras de su crepúsculo y el cello las primeras de su largo camino triunfante. Nosotros seremos los árbitros del juicio de la Historia: ciudadanos que jamás querrían volver a ser súbditos tal vez sí sientan nostalgia por el refinado arte de los tiempos del Rey Sol.
Juan Ramón Lara

