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El Cortesano

© paulo ramalho

Músicos

José Hernández-Pastorcontratenor|  Ariel Abramovichvihuelas de mano

 

José Hernández-Pastor Valencia. Estudia con Diego Ramón i Lluch en la Schola Cantorum de Algemesí. Obtiene el título de profesor de piano y la licenciatura en Musicología. Estudia canto especializado en Renacimiento y Barroco en Suiza con Richard Levitt y Andreas Scholl. Desde entonces trabaja con Savall, López Banzo, Bonizzoni, Vellard, Rifkin, Corboz, Cabré y otros. Como solista ha grabado El Parnasso junto a Ariel Abramovich, en el grupo El Cortesano, premiado con diversas distinciones por la crítica especializada. Es profesor en los cursos de verano de Aracena y Guadassuar.

 

Ariel Abramovich Buenos Aires, 1976. Estudia guitarra clásica con José Luis Merlín y Miguel de Olaso. Deslumbrado por el fascinante repertorio para laúd y vihuela del siglo XVI, decide dedicarse en exclusiva a él. Estudia con Hopkinson Smith en la Schola Cantorum Basiliensis (Basilea, Suiza) y más tarde con Eugène Ferré en Francia. Funda en 1998 El Cortesano, junto a José Hernández Pastor, con quien graba el primer monográfico dedicado al vihuelista vallisoletano Estevan Daça, publicado por Arcana en 2002. En la actualidad, a la par de sus actividades como solista, forma parte de diversos proyectos de música de cámara como el trío de cuerda pulsada “Candide Perle”, el dúo con el tenor británico John Potter, y los dúos de laúd y vihuela con Evangelina Mascardi y Eugène Ferré. Ariel Abramovich tocará una vihuela de mano basada en iconografía, construida en 2008 por Martin Haycock (Chichester, Inglaterra).

Presentación

El proyecto artístico de El Cortesano nace en Basilea (Suiza), en 1998, a raíz del afortunado encuentro entre dos jóvenes intérpretes dedicados apasionadamente a la música del renacimiento. Aunque con una común formación en el ámbito de la Schola Cantorum Basiliensis, José Hernández y Ariel Abramovich cuentan con una preparación musical y una historia vital diversas, que les permiten plantear visiones, a la vez, divergentes y complementarias. Movidos, quizás, por el entusiasmo de su juventud, los miembros de este dúo reniegan de las visiones anquilosadas y universalistas sobre ella. Para compensar la orfandad propia de quien rechaza los convencionalismos, se vuelve necesario construir respuestas propias, a partir de la investigación y de la búsqueda de nuevos significados surgidos del estrecho contacto con una cuidada selección de la producción poético-musical de ese increíblemente rico periodo histórico.

 

Guiados por la convicción de que, tal como señalara Castiglione en la obra de la que toman su nombre, la declamación puede hacer de las palabras maravilla, se embarcan en la aventura de experimentar nuevas formas de acercamiento a ellas. Se inicia entonces un camino de profunda indagación que, a lo largo de los años ha ido definiendo una concepción artística comprometida y rigurosa, ya ampliamente reconocida. Desde esta perspectiva, no es sino la comunicación directa con el público – y el efímero sortilegio al que ella da lugar- lo que justifica el espectáculo.

 

La Quincena Donostiarra, Semana de Música Antigua de Estella, Semana de Música Antigua de Gijón y el Festival Are More de Vigo entre otros, actuaciones en auditorios de tanta relevancia como el Palau de la Música de Valencia y el Príncipe Felipe de Oviedo, presentaciones en toda España, en Francia, Estados Unidos, Suiza, Bélgica, Ecuador y Argentina. En tan diversas situaciones y lugares, El Cortesano ha sido capaz de generar un mismo fenómeno, el de hacer partícipe al público de una experiencia artística singular, que invita a la introspección y al encuentro con la sensualidad de esta forma de arte.

 

Por otra parte, su carrera discográfica se ha iniciado en 2002 con “El Parnasso”, publicado por la casa francesa Arcana, tras un periodo de búsqueda y afianzamiento en relación con la obra del vihuelista vallisoletano Estevan Daça (Valladolid, 1576), que no había sido grabada anteriormente. Este disco fue bien acogido por crítica y público, lo que contribuyó a reforzar la identidad del dúo, así como a encarar con entusiasmo y afán autocrítico los proyectos futuros.

 

Programa 

Sevilla 1546: la música de Alonso Mudarra

|  500 Aniversario del nacimiento de Alonso Mudarra  |

 

Si me llaman, a mí llaman

Si me viesse e me levasse

Triste estava el rey David

Beatus ille

La vita fugge

Por ásperos caminos

Diferencias sobre Conde Claros

Israel mira tus montes

Hanc tua Penélope

O gelosia d’amanti

Si por amar al hombre

Fantasía

Claros y frescos ríos

Tiento

Kyrie primero de la missa de Beata Virgine de Josquin glosado

Dime a do tienes las mientes

Gentil cavallero

 

Notas al programa

El 18 de Octubre de 1546 Alonso Mudarra tomaba posesión de una canonjía en la catedral de Sevilla, la más rica de España en aquel tiempo, en la que continuó más de 30 años. Las verdaderas aficiones de aquel canónigo quedaron claras un par de meses más tarde, cuando publicó sus  Tres libros de música en cifras para vihuela. El tercero de estos libros  “es de música para cantada y tañida”, tal como se especifíca en la portada, y “tiene motetes, psalmos, romances, canciones, sonetos en castellano y italiano, versos en latín y villancicos”. O sea, se trata de una antología de apenas 27 miniaturas, en la que están representados casi todos los géneros vocales de la época. En sus páginas, además de obras en latín, conviven los estilos poéticos tradicionales con las novedades recién traídas de Italia, país que Alonso quizás conoció. Los gustos de aquel canónigo se muestran teñidos de una suave melancolía, en la que destacan con más brillo algunos leves toques de humor. Como la vida misma.  |   Pepe Rey

 

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Entrevista